¡Una vez más te digo adiós!
- 25 oct 2016
- 2 Min. de lectura
Hola, soy yo de nuevo, esta carta también es para ti, una más de las muchas que he escrito en tu nombre. Hace algunas semanas fue la última vez que tuve la iniciativa de escribirte, después de mucho tiempo. En oportunidades no sé qué me ocurre, cuando me dispongo a olvidarte, vuelves y apareces revolucionando mi vida y sobre todo los latidos de mi corazón, ese corazón que siempre ha latido por ti, ese mismo que sin importar destrozaste en pedazos, en pedazos que quizás el tiempo no logre reconstruir.
Debo confesar que todo esto ha sido muy duro para mí, he sufrido demasiado, me he desesperado cada vez que es imposible tenerte, el dolor penetra en mi alma cada cuanto extraño tu olor, tus miradas y hasta el acento de tu voz, acento que me perturba todas las noches.
Ahora que te he perdido de verdad, y esta vez sí es de verdad, y no precisamente porque me haya rendido, solamente porque ya mi corazón no aguanta más el dolor que causa tu indiferencia. Me he dado cuenta que nada de lo que haga va a cambiar tu percepción hacia mí y he decidido mermar ese dolor, olvidando, sanando las heridas que ha dejado tu amor, tu indiferencia y tu ausencia mientras yo estaba presente.
Quiero que me perdones por haber insistido tanto, por haber dedicado tanto tiempo a extrañarte, perdóname por haber entregado todo de mi para crear un historia entre los dos, perdóname por haber escrito tantas veces, quizás mientras dormías, por haber pensado en ti todo este tiempo mientras tú pensabas en otro, por haber entregado mi amor incondicional como nunca lo había hecho por alguien más, también perdóname por amarte sin condición con tus virtudes y defectos, por viajar tantas veces solo para ver despegar tu sonrisa, y por ultimo perdóname por amarte, como nadie más lo ha hecho.Creo y estoy seguro que no valió la pena todos los sacrificios que hice por ti, tantas veces que te demostré que mi amor era tan real como el sol que sale cada mañana desde la montaña. Sabes, me cansé de mendigar un amor que nuca podía suceder, me canse de verdad, de darte todo sin condición y nunca recibir nada a cambio.
Esta si es una carta de despedida, una despedida, dolorosa, me parte el alama en incontables pedazos, una despedida que me hace sentir como un inútil, por no haber logrado nada luego de tantos esfuerzos, es como perder el partido de fútbol luego de haber entrenado tanto. Me duele decirte adiós, pero más me duele tener que seguir regando una semilla que nunca va a florecer. Me cuesta tener que decirte hasta nunca, pero he sufrido demasiado, más de lo que te imaginas y aunque siempre me muestre fuerte ante ti, cada cosa que me dices, cada cosa que me haces, me vuelve débil y no quiero ser masoquista, quiero olvidar todo lo malo y dejar que el tiempo borre de mi mente cada momento que viví contigo, como una grata experiencia, porque no quiero y de verdad que no quiero, que tu perdida se convierta en un amargo y desagradable recuerdo.
Comentarios