¡Se voltearon los papeles!
- 17 jul 2017
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Hace aproximadamente un año, alguien llegó a mi vida. De verdad nunca había conocido una persona tan especial, que se preocupara y estuviera tan interesado en mí, eso definitivamente me generaba una espinita en el corazón, que era inevitable no sentir.
Lo conocí en mi trabajo y no podía controlar las ganas de verlo deambular por los pasillos, él fue el primero en hablarme y desde allí, compenetramos tanto que pareciera habernos visto desde otra vida.
El tiempo fue pasando y nos fuimos conociendo cada día más, intercambiamos redes sociales y hasta números de teléfonos, nos acercamos tanto que nuestras llamadas telefónicas podrían durar hasta dos horas, cosa que antes solo me pasaba con mis amigos.
Pero todo no fue color de rosa, a pesar de que existían besos y guiños con los ojos, de manera frecuente, detrás ocurría un montón de cosas que fueron debilitando nuestra relación, nos fuimos desgastando tanto que en algún momento puedo decir que nos llegamos a odiar, y es que no era pasa nada fácil sostener una relación que iba de peleas en peleas, lo peor es que ni siquiera era nuestra culpa, cada pelea involucraba a alguien cercano a nosotros. Como consecuencia de las constantes peleas decidimos alejarnos... Después de mucho tiempo nos volvimos a encontrar y comenzamos hablar nuevamente, allí tuvimos tiempo para decirnos lo mucho que nos habíamos extrañado y la forma en la que cada uno se fijó en el otro.
En ese momento yo creí en todas sus palabras, en todo lo que me decía, fue entonces cuando tomé la decisión de cambiar mi percepción sobre él y comenzar a darme una oportunidad con este chico. Al principio tenía mucho miedo, era para mí terrible pensar en el amor, temía en dar un paso desacertado porque mi corazón es demasiado frágil, se debilita con cualquier tropezón.
Entonces todos los días me decía a mí mismo " tengo que tener mucha fe para que esto funcione y mucha fortaleza en el momento en que no" Mis ojos cambiaron, ya lo miraba con ganas de besarlo cada instante, de sentir sus labios, su voz, sus caricias y hasta de reír por sus tonterías. Ya había pasado aproximadamente una semana, en que nos volvimos a dar una supuesta oportunidad, todo marchaba bien...hasta que. Alguno de los dos la embarró y no estoy seguro si fui yo, pero el rollo es que ya ese hombre no quería nada conmigo, cambio por completo, me ignoraba, se comportaba tan indiferente que por dentro se me rompía cada compartimento de mi corazón, me ardía el alma de la rabia, quería besarlo incluso a la fuerza, no soportaba cada vez que evadía mis sentimientos. Fue entonces cuando dije: " se voltearon los papeles" ahora este chico estaba siendo indiferente conmigo así como él dice que yo lo fui una vez con él, pero se los juro, nunca fue mi intención rechazarlo, al contrario él siempre estuvo en mi vida, a pesar de todo el tiempo que estuvimos distanciados, lo que él no entendía era que tenía mucho miedo de entregarme y que luego me pasara lo que ahora me ocurre.
Si, efectivamente me enamoré, de un chico de tez trigueña, debo decir que es raro, no es ni blanco ni negro, tiene una mirada profunda, una sonrisa insaciable y un corazón maravilloso. Sí, me enamoré, así como dice la canción de mi amiga Shakira " de sus ojitos, me enamoré" por qué es que sus labios me besan como nunca nadie lo ha hecho y sus ojos me miran como solo lo hacía mi mamá, con amor, con mucho amor. Sus abrazos me llevan al cielo, su olor me seduce, sentir como late su corazón acelera el mío. Me enloqueció, me tiene loco, me envolvió. Ya conoce mi punto débil, se aprovecha de eso para producirme dolor, me rompe el corazón cada vez que lo siento lejos y me trae tranquilidad cada vez que está a mi lado.
Fue necesario todo lo qué pasó tiempo atrás para hoy estar sintiendo lo que siento por él. Se me robó el corazón, se apropió de él y ahora me tiene en sus manos. Ay el amor, por qué siempre es tan contundente y acertado para producir dolor, y es que es un dolor insaciable, que ninguna pastilla te ayuda...es un dolor tan perturbador que ni con lágrimas se cura.
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